Saltar al contenido

Planificación de la realización de actividades después de 50 años.

Planificación de la realización de actividades después de 50 años.

Tiempo de lectura: 3 minutos

La planificación nos ayuda a pensar primero en la longevidad, estudiar posibles alternativas, cómo prepararnos para las posibilidades y decidir a dónde ir.

Hoy sentimos claramente que la población está viviendo más tiempo, debido a los avances de la medicina y la conciencia y conocimiento que hemos adquirido sobre la atención de la salud.

Los hijos de nuestras familias, las familias de nuestros amigos y nuestros contactos conviven con sus abuelos y bisabuelos, quienes, además de disfrutar de esta vida, siguen gozando de muy buena salud y vitalidad.

Nos dimos cuenta de que nuestra esperanza de vida en nuestra región está aumentando claramente, llegando a casi 100 años en los próximos 50 años.

Un análisis simplificado, podemos ver que viviremos, en promedio, entre 25 y 30 años después de jubilarnos.

Además de las incertidumbres que trae nuestra seguridad social, que nos presenta muchas inquietudes, y que deben requerir un mayor esfuerzo profesional (tiempo de trabajo) para poder equilibrar los costos de los jubilados, seguramente trabajaremos más.

El trabajo juega un papel fundamental en el desarrollo de las personas, pues cuando se sienten productivas y útiles, ganan motivación para la actividad continua, completándose y buscando nuevas formas de hacerlo, adaptándose a la frecuencia e intensidad del trabajo que después de los 50 y 60 los años lo permiten.

Algunas empresas ya han sentido cuánto contribuyen las experiencias de las personas mayores al unirse con personas más jóvenes. Los puntos de vista se suman y pueden evaluar conjuntamente alternativas para satisfacer las demandas de los mercados de productos y servicios para los distintos grupos de edad.

Recientemente defendí mi disertación en la Facultad de Medicina de la USP, donde estudié la decisión de carrera (tiempo de retiro) en calidad de vida y, en consecuencia, en salud.

Se nota que el nombre de jubilación asusta y desanima a la gran mayoría de las personas. Hay muchas referencias a la jubilación que causan muchas preocupaciones a quienes se acercan a esta etapa.

Estamos resignificando la jubilación como el ejercicio de un beneficio del INSS, es decir, recibir una cantidad mensual (no discutiremos si el valor es justo o no) y tener tiempo para dedicarnos a actividades que nos traigan logros y también puede remunerarnos, complementando los ingresos según nuestra disponibilidad y dedicación.

Desarrollar un proyecto con las actividades que nos traen logros, buscando las habilidades y recursos necesarios para estas actividades, muestra una forma de prepararnos para las actividades que queremos desarrollar.

Un proyecto de vida y carrera es muy recomendable en todas las etapas de la carrera, ya que un proyecto contribuye a orientar nuestros recursos, prepararnos para actividades futuras, encauzar nuestros esfuerzos hacia nuestras metas.

Más necesario aún cuando nos acercamos al momento de la jubilación (50+), que la mayoría de la gente evita incluso hablar de ello, debido a las incertidumbres y pérdidas que percibimos en las personas que llegan a ese momento. Un plan nos ayuda a pensar primero en el tema, estudiar las posibles alternativas, cómo prepararnos para las posibilidades y decidir adónde ir.

Es evidente que no hemos podido evaluar todas las posibilidades, pero un proyecto con enfoque en la realización de actividades puede contribuir a crear caminos que nos acerquen a acciones que nos hacen bien y, en consecuencia, pueden aportar a nuestra comunidad.

Haz tu proyecto. Podemos colaborar si es necesario.

¡Abrazos!