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Nutrición y longevidad

Nutrición y longevidad

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El exceso de preocupación y estrés en la vida cotidiana hace que la alimentación y un estilo de vida saludable sean la base de las prioridades de muchas personas. Estos malos hábitos, si se practican durante mucho tiempo, contribuyen a la aparición de enfermedades crónicas en los adultos, como la diabetes tipo 2, la obesidad, la hipertensión arterial y las enfermedades cardíacas, que comprometen la salud y la calidad de vida durante el envejecimiento, provocando sufrimiento y discapacidad. a los ancianos.

Vivir sanamente y comer bien son dos pasiones nacionales. ¿A quién no le gusta degustar una hermosa preparación alrededor de una mesa acompañado de familiares y amigos? ¿Quién, en plena salud física y mental, no quiere una vida larga? Muchos quieren vivir con calidad, pero en la práctica se hace poco para lograr un envejecimiento activo, que debe buscarse en todas las etapas de la vida, especialmente durante la edad adulta.

El envejecimiento es inherente a todo ser vivo y se da de una manera MUY particular a cada uno. Varios factores determinan el envejecimiento exitoso, incluidos los hábitos alimenticios practicados a lo largo de la vida.

El exceso de preocupación y estrés en la vida cotidiana hace que la alimentación y un estilo de vida saludable sean la base de las prioridades de muchas personas. Estos malos hábitos, si se practican durante mucho tiempo, contribuyen a la aparición de enfermedades crónicas en los adultos, como la diabetes tipo 2, la obesidad, la hipertensión arterial y las enfermedades cardíacas, que comprometen la salud y la calidad de vida durante el envejecimiento, provocando sufrimiento y discapacidad. a los ancianos.

A continuación se muestran algunos ejemplos y sus consecuencias de los principales errores alimentarios que comete la población en la actualidad:

a) No tener horarios de alimentación regulares, saltarse las comidas y permanecer durante largos períodos de ayuno puede contribuir al aumento de grasa corporal, pérdida de masa muscular, aumento de la ansiedad e irritabilidad.

b) Sustituir las comidas principales (almuerzo o cena) por botanas rápidas, preparaciones congeladas, fideos instantáneos, sopas industrializadas u otros productos alimenticios ricos en grasas saturadas y sodio puede desencadenar hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y favorecer el aumento de peso.

c) El bajo consumo de fibra dietética de frutas y verduras, asociado al bajo consumo de agua, hace que el intestino sea más flojo, además de permitir la deshidratación, elevando los niveles de colesterol y azúcar en sangre.

d) Comer demasiado rápido sin masticar bien los alimentos contribuye a la aparición de enfermedades del tracto gastrointestinal, favorece el consumo excesivo de alimentos y contribuye al aumento de peso;

Si usted, lector, se identificó con alguno de los puntos mencionados anteriormente, ¡preste atención! Es hora de reflexionar sobre tus hábitos para asegurar tu salud en el futuro. Además de una buena alimentación, son necesarios otros cambios para lograr la longevidad, entre ellos: dejar de fumar, control del consumo de alcohol, práctica regular de actividades físicas, mantenimiento de la salud bucal y control de las emociones. Si es necesario, busque un profesional de la salud especializado para que le ayude en este proceso.